Decoración

Mesa para el día de la madre, suave y delicada.

El día de la madre es el próximo domingo por lo tanto es el momento de ir pensando como vamos a homenajearlas. Llevan toda su vida desvelándose por todos y al menos un día al año debemos hacerlas sentirse las reinas del mundo.

Cada vez es más habitual salir a comer fuera los días especiales para la familia, los cumpleaños, aniversarios, el día del padre, el de la madre… pero yo creo que  pierde parte de su privacidad, de esa parcela de intimidad que hay dentro de cada núcleo familiar, con vivencias y recuerdos exclusivos de sus miembros que irán ampliando cuando evoquen momentos como una de estas celebraciones.

Animáos a organizar una comida para celebrar el día de la madre, siguiendo estas ideas os quedará una mesa preciosa y si no tenéis ganas de cocinar siempre podéis encargar la comida a un buen catering.

Mi mesa para este día tiene que transmitir los sentimientos que nos evoca la figura materna además de algún detalle que será el guiño personal a nuestra madre, eso que es muy suyo.

La ropa de mesa es en blanco y rosa empolvado. Como mantel he usado una antigua colcha de piqué adamascado, tiene mucha textura y añade peso a una mesa visualmente muy ligera. Para marcar el sitio de cada comensal he colocado individuales en rosa matizado, de hilo con una pequeña puntilla a tono. Las servilletas son blancas de algodón, al no poner servilleteros he optado por doblarlas en forma de flor.

Detalle de la vajilla con la servilleta doblada en forma de flor
Detalle de la vajilla con la servilleta doblada en forma de flor

La vajilla es muy clásica, de porcelana blanca con dibujo en oro y plata. Solo la uso en ocasiones especiales y esta lo merece.

Para romper con ese punto formal de la vajilla he usado una cristalería mucho mas desenfadada. Para el  agua, unos vasos con flores pintadas y para el vino, copas con la misma flor pero de cristal de colores  en su pie.

Una cristalería muy desenfada y primaveral contrasta con la rigurosa vajilla clásica
Una cristalería muy desenfada y primaveral contrasta con la rigurosa vajilla clásica

Como os comenté antes, me gusta poner un guiño dedicado a la persona que recibe el homenaje y en este caso son los abanicos. Siempre lleva uno encima, tiene una colección estupenda y por eso me he decidido a poner abanicos pequeños en la mesa que utilizaré como platos de pan.

Unos abanicos de pequeño tamaño nos hacen de plato de pan y son una referencia personal
Unos abanicos de pequeño tamaño nos hacen de plato de pan y son una referencia personal

Un fanal en blanco roto con toques dorados es el marco para colocar un precioso centro de lisianthus jaspeados en blanco y rosa con paniculata de Floristería Agapanto. Además he colocado unas ramas de hiedra  para aumentar el frescor y movimiento de toda la composición general.

Las flores quedan perfectas enjauladas en este viejo fanal
Las flores quedan perfectas enjauladas en este viejo fanal

Para dar pequeño cambio a las sillas, que son de medallón estilo francés, he puesto una tela de tul con estampado de topos en blanco, recogido en la parte de atrás con un pasador, como si fuese una mantilla española y encima un lazo en el mismo tono rosa de los individuales, acabado en una pequeña lazada.

Para dar un nuevo aire a las sillas y poner un punto más femenino se vistieron con tul y lazos
Para dar un nuevo aire a las sillas y poner un punto más femenino se vistieron con tul y lazos

Queda una mesa serena, femenina, relajada y con el detalle que hará que la homenajeada sienta que todo ha sido pensado para y por ella.

La mesa completa en colores pastel, suaves y muy primaverales.
La mesa completa en colores pastel, suaves y muy primaverales.

Espero que os guste y tengáis en cuenta estas ideas para vuestras mesas del día de la madre

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