Decoración, Protocolo, Trucos

Una suite de hotel para nuestros invitados

Seguro que estos días recibís en casa a algún familiar o amigo que viene a pasar unos días de fiesta con vosotros o bien algún invitado que  después de la cena le ofrecéis alojarse porque vive lejos, se ha alargado la velada o ha tomado una copa y no puede conducir. Es importante que se sientan cómodos. La naturalidad es la mejor forma para hacer sentirse a gusto a cualquiera, intentar que se sientan como en su propia casa, pero además,  hay pequeños detalles que podemos tener y  distinguirán nuestra casa y harán de nosotros los  mejores anfitriones.

Por lo general destinamos poco tiempo a la decoración de la habitación de invitados. Lo cierto es que debe ser neutra, en colores tranquilos, sin estridencias pero tampoco puede ser una celda monacal. Evitad poner elementos personales de la familia como por ejemplo, fotografías de nuestros hijos, peluches, orlas académicas…no es el mejor sitio. Unas fotografías de paisajes, una colección de espejos, unas flores frescas en un jarrón, son ideales para decorar una habitación de invitados haciéndola acogedora sin tener  la sensación de ocupar el dormitorio de otra persona.

La ropa de cama mejor en tonos claros. Yo me inclino por el blanco, magnolia o beige. Si colocamos unos almohadones en los mismos tonos conseguimos una cama con un aspecto estupendo con muy poco gasto. Conseguimos una cama vestida como la de una suite de gran hotel

Almohadones en blanco y magnolia visten esta cama

Poner un libro o una revista sobre la mesilla de noche por si nuestros invitados no pueden conciliar el sueño es una buena idea que agradecen los insomnes.

La lectura ayuda a conciliar el sueño, dejad uno sobre la mesilla

Echad  agua de colonia suave, pulverizada sobre las almohadas y las alfombras. Yo pongo de bebés ( Nenuco, Tartine et chocolat o  Baby Tous, tienen fragancias deliciosas y frescas), me encanta y no conozco a nadie que no le relajen esos olores.

Sobre la cama dejo un cesto con unas toallas y unos productos de aseo, es un detalle de buen gusto. También pongo en la misma cesta una pequeña bolsa de plástico para que guarde la ropa sucia, por si no la han traído consigo. Si nuestro invitado se ha quedado a dormir de forma inesperada, hay que ofrecerle ropa cómoda para que se cambie.

Detalle de una habitación de invitados con aspecto de suite

En la mesilla de noche también pongo una jarra de agua, un vaso y  bombones o unos caramelos

Muy sencillo pero indica cuidado en los detalles

Recordad todos los detalles que encontramos en los hoteles con encanto y que nos hacen la estancia tan agradable. Trasladarlos a una habitación de invitados, por modesta que sea, la transformará en una suite de la que disfrutarán quienes se alojen en ella, dejando un buen recuerdo de su estancia en nuestra casa.

 

 

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