Dulces, Recetas de Cocina

Las torrijas de mi madre

El sabor de las comidas que hace nuestra madre no se olvida, hasta los mejores chefs recuerdan esos sabores como los mejores. Yo intento hacer las torrijas como las hacía ella y aunque me salen muy buenas, no me saben igual, cosas de la añoranza.

En algunas zonas de España se cocinan en Semana Santa pero en Cantabria son típicas de Navidad aunque la verdad es que están buenísimas en cualquier época. Aunque hay infinidad de recetas de torrijas yo os dejo la receta de las mías y os garantizo que os gustarán porque siempre tengo que hacer de más porque además de a mi familia, a mis amigos les encantan .

El pan es el ingrediente más importante y hoy en día es complicado encontrar un buen pan. Yo he encontrado una panadería muy buena,  que hacen la masa madre como antes y hornean el pan en horno de leña.

Ingredientes:

Las cantidades son  para hacer tres panes de torrijas

  • 3 panes ( si no encontráis pan especial para torrijas, comprad uno de los de pueblo)
  •  1 kilo y cuarto de azúcar
  • Cáscara de limón
  • 6 ramas de canela
  • 2 litros de leche entera
  • 15 huevos
  • Aceite de oliva Virgen extra
  • Mantequilla

Elaboración:

Lo primero es hacer un almibar. El día anterior se pone una cazuela con dos litros y medio de agua a calentar con unas cáscaras de limón, tres o cuatro ramas de canela y un kilo de azúcar y dejar cocer a fuego lento por lo menos 6 horas. En mi cocina lo dejo al numero 4, en una escala de 0 a 10, es decir tiene un hervor muy lento. Pasado ese tiempo tenemos un almibar con densidad, sin llegar a ser caramelo.

El almibar ya listo para recibir las torrijas

En otra cazuela ponemos la leche con dos ramas de canela, cáscara de limón y cuarto kilo de azúcar y lo ponemos a hervir despacio. Una vez que llegue a ebullición, retirar y dejar templar.

Cortar el pan en rebanadas de unos dos centímetros.

Pan cortado para hacer las torrijas

En una fuente ponemos una cuarta parte de  la leche templada y colada, metemos rebanadas de pan a remojar y las dejamos que se empapen.

El pan nadando en la leche infusionada con canela y cáscaras de limón

En un bol batimos unos 5 huevos. Ponemos la sartén al fuego con 125 gramos de mantequilla y aceite de oliva suficiente para que cuando la mantequilla se derrita y se junte con el aceite permita que las torrijas se frían flotando, sin tocar el fondo de la sartén.

Vamos sacando las rebanadas de pan de la leche y las metemos en el bol de los huevos, dejando que se empapen, no hay que pasarlas por el huevo, hay que dejar que penetre para que se forme una especie de crema entre el pan, la leche y los huevos.

Empapándose de huevos

Con cuidado de que no se nos rompan, sacamos las rebanadas del huevo y las ponemos en el aceite no demasiado caliente, yo hecho un trocito de manzana en la sartén y cuando se dora un poquito es el momento de empezar a freir las torrijas.

Hay que ir repitiendo la operación de llenar la fuente con leche para mojar las rebanadas de pan, batiendo huevos y friendo por tandas hasta acabar con todo el pan cortado. Si hacéis muchas, como es mi caso, puede que el aceite y la mantequilla se ensucien antes de acabar con todas, yo lo cuelo y vuelvo a ponerlo, añadiendo más mantequilla y mas aceite porque también absorben algo al freirse y hay que mantener la misma cantidad de grasa en la sartén.

En la sartén cogen un precioso color dorado

Cuando estén doradas se sacan de la sartén y  se van echando en la cazuela del almibar y se pone la tapa a la cazuela. De esta forma, como salen calientes de la sartén, se sudan y penetra el almibar consiguiendo unas torrijas deliciosas. Yo creo que en este punto está la clave de esta receta

Fuente de deliciosas torrijas

Este es el resultado unas torrijas como las de mi madre, o al menos muy parecidas. Seguro que os gustarán y aunque son una bomba de calorías, están permitidas al menos una vez al año.

Tiempo: 2 horas + el cocinado del almibar

Dificultad: Media

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